Los niños nacen imaginativos, con energía y dispuestos asumir riesgos

Los niños pequeños están llenando las clases, campamentos y otros programas desde Brooklyn a Iowa City o a San Francisco que prometen desarrollar habilidades empresariales en los pre-pubescentes.

Algunos expertos sostienen que el cultivo de la iniciativa empresarial en los más jóvenes es vital, ya que los niños nacen imaginativos, con energía y dispuestos a tomar riesgos, pero pierden el espíritu emprendedor a través del tiempo.
Los defensores dicen que estos programas palian los huecos dejados por un sistema educativo que no prepara suficientemente a los estudiantes para un mercado de trabajo caracterizado por las tecnologías cambiantes y cambios rápidos.

Empezar a aprender a emprender a los 5 años

¿A qué edad hay que enseñar a los niños a emprender? “Lo mejor es enseñarles a los 5 años”,  afirma por ejemplo Cristal Glangchai, fundador de VentureLab en San Antonio, que ofrece un curso de una semana para niñas de 5 – 7 años de edad, llamado Girl Startup 101 101 Cuesta 255 dólares para cinco días / seis horas días de instrucción, incluyendo lecciones sobre la creación de prototipos en 3D, la investigación de mercados, modelos de negocio y los precios.

James Schrager, que ha estado enseñando el espíritu empresarial en la Universidad de Chicago sostiene que los campamentos y clases para emprendedores, pueden ser vistos como intentos modernos para replicar las viejas costumbres de las familias que enseñaban a los niños los negocios, sobre todo llevándolos al lugar de trabajo.

Formato de clases para niños emprendedores

La mayoría de las clases de emprendimiento para los niños siguen este formato básico:

  • Los estudiantes se enfretan con un problema,
  • Se les da la tarea de encontrar una solución,
  • Se forman grupos para desarrollar y, finalmente, ejecutar la idea.

Los problemas son de los más variados pero no son ajenos a los intereses de los niños: tartas, helados, rap, legos…

Detractores de la formación de niños emprendedores

Las clases de emprendimiento tienen sus escépticos. Algunos argumentan que está bien llevar a los hijos a aprender enfoques empresariales para aplicarlos a los problemas, pero se recela del  “culto al héroe” y de un “pensamiento confuso en el existe un “polvo mágico” y si lo consigues, significará riqueza, crecimiento y todo tipo de cosas buenas-

Otros señalan que algunos programas asumen que todos los niños tengan una predilección para ser empresarios y esto puede que  no sea así.

La enseñanza del emprendimiento en España

Lo que puede resultar una exageración una moda en un país como Estados Unidos  (todos los padres pretendiendo que sus hijos sean Larry Page, Mark Zuckenberg o Steve Jobs), en España en contraposición se dan unos déficits preocupantes.

Tan importante como desarrollar vocaciones creativas o emprendedoras es no fagocitarlas en etapas posteriores. Y haciendo una imprescindible autocrítica hay que empezar a evaluar qué hacemos en las universidades no ya para desarrollar la capacidad y vocación emprendedora sino para no anularla y favorecerla. Aquí la solución no es hacer programas para emprendedores sino analizar lo que ocurre en las aulas. Un alumno una vez me llegó a decir que se sentía en las aulas todo lo necesario para “castrar su vocación”. No sé si estaba exagerando…

Fuente de la noticia original: Teaching Children How to Be Entrepreneurs (Enseñar a los niños a ser empresarios)